Impacto en el cambio de rutinas en los niños durante el verano
10 min. de lectura – Por: Paula Montilla Pérez

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El verano trae consigo vacaciones, descanso y diversión, pero también implica un cambio significativo en las rutinas diarias de los niños. Estos cambios pueden tener un impacto importante en el bienestar emocional y psicológico de los niños. Hoy exploramos cómo las alteraciones de rutina en verano pueden afectar la psicología infantil en los niños y proporcionamos consejos prácticos para los padres para mitigar los efectos negativos, otro blog relacionado con el verano donde hablabamos sobre «los niños, el verano y los mejores consejos» para esta época del año.
Efectos positivos del cambio de rutinas en el verano
Aunque las rutinas desestructuradas pueden generar incertidumbre, también hay aspectos positivos que pueden beneficiar el desarrollo emocional y físico de los niños. Aquí te mostramos algunos de ellos:
- Fomento de la creatividad:
El tiempo libre en verano permite que los niños exploren sus intereses y desarrollen habilidades creativas. Actividades no estructuradas como el juego libre, la jardinería, el arte y la pintura favorecen el desarrollo cognitivo y estimulan el pensamiento innovador. - Desconexión del estrés escolar:
Durante el verano, los niños se desconectan de la presión escolar, lo que les permite relajarse y disminuir los niveles de ansiedad relacionados con las expectativas académicas. Este descanso mental es fundamental para el bienestar emocional. - Fortalecimiento de los vínculos familiares:
Al pasar más tiempo juntos, las familias pueden mejorar la relación entre padres e hijos. Las actividades familiares como juegos al aire libre, viajes o incluso compartir tiempo en casa ayudan a fortalecer los lazos emocionales, creando un entorno de apoyo y seguridad emocional.
Efectos negativos del cambio de rutinas durante el verano
Sin embargo, los cambios en la rutina también pueden generar ciertos desafíos. Los efectos negativos más comunes son los siguientes:
- Ansiedad y estrés:
La falta de estructura diaria puede generar sentimientos de incertidumbre y ansiedad en algunos niños. Esta desorientación puede ser especialmente intensa en niños más sensibles, quienes dependen de la previsibilidad para sentirse seguros. - Problemas de sueño:
Durante el verano, los horarios de sueño suelen desregularse, lo que puede llevar a trastornos del sueño. Los niños que se acuestan más tarde o duermen menos horas pueden experimentar falta de concentración, irritabilidad y un aumento en la ansiedad. - Desregulación emocional:
Sin la estructura de una rutina diaria, los niños pueden experimentar cambios en su estado de ánimo y comportamiento. La falta de un marco predecible en su día puede generar emociones desbordadas, como frustración o tristeza.
¿Cómo pueden los padres gestionar el cambio de rutinas?
Aunque los cambios en las rutinas durante el verano pueden generar efectos negativos, los padres pueden tomar varias medidas para ayudar a sus hijos a adaptarse de manera saludable. Aquí te dejamos algunas estrategias:
- Mantén una rutina básica:
Aunque el verano permite mayor flexibilidad, es importante mantener algunas rutinas básicas, como horarios fijos para las comidas y el descanso. Establecer tiempos regulares para dormir y comer proporciona estructura y seguridad a los niños, reduciendo la ansiedad. - Fomenta el juego libre y creativo:
Aprovecha el tiempo libre para que los niños desarrollen su creatividad. Actividades como la pintura, juegos al aire libre, jardinería o cualquier actividad creativa ayudan a que los niños exploren y expandan sus intereses, favoreciendo su desarrollo emocional y cognitivo. - Establece horarios flexibles de sueño:
Aunque durante el verano se permite cierta flexibilidad, es importante que los niños sigan durmiendo lo suficiente. Los expertos en psicología infantil recomiendan mantener una hora regular para dormir, lo que ayuda a evitar la fatiga y los efectos negativos de la falta de descanso. - Prioriza el tiempo en familia y socialización:
El verano es una excelente oportunidad para fortalecer los lazos familiares. Fomentar actividades conjuntas como juegos, excursiones o tiempo al aire libre contribuye a crear un entorno emocionalmente estable. Además, las interacciones sociales con otros niños les permiten aprender nuevas habilidades sociales y emocionales.
Estadísticas y datos relevantes
- 40% de los niños experimentan ansiedad en las vacaciones de verano debido a la falta de rutina estructurada. (American Psychological Association, 2023)
- Los niños que mantienen una rutina estable durante las vacaciones tienen menos probabilidades de experimentar problemas de sueño y ansiedad. (National Sleep Foundation, 2023)
¿Qué dicen los expertos?
- Según el American Academy of Pediatrics, los niños que mantienen rutinas predecibles durante el verano tienen una mayor capacidad para adaptarse a los cambios, lo que mejora su salud mental y emocional.
- Los expertos recomiendan equilibrar el tiempo libre con actividades estructuradas y mantener algunas rutinas clave, como la hora de dormir y los horarios de las comidas.
El cambio de rutinas durante el verano puede tener efectos tanto positivos como negativos en la psicología infantil. Es fundamental que los padres encuentren un equilibrio entre la flexibilidad y la estructura para garantizar el bienestar emocional de sus hijos. Con estrategias sencillas como mantener horarios regulares, fomentar el juego libre y asegurar un buen descanso, los niños pueden disfrutar de sus vacaciones sin que ello afecte su desarrollo emocional.

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Preguntas frecuentes sobre el cambio de rutina en los niños
1. ¿Cómo puede el cambio de rutinas afectar la salud mental de mi hijo durante el verano?
El cambio de rutina puede generar ansiedad, estrés y desregulación emocional en algunos niños, especialmente en aquellos que dependen de estructuras diarias. Sin embargo, con una planificación adecuada, como mantener ciertas rutinas básicas y proporcionar tiempo para actividades relajantes, estos efectos negativos pueden ser mitigados.
2. ¿Es necesario que los niños mantengan una rutina estricta en verano?
No es necesario mantener una rutina estricta, pero es útil mantener ciertas prácticas consistentes, como los horarios de comida y de sueño. Esto proporciona estabilidad sin restringir completamente la flexibilidad del verano.
3. ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a gestionar el estrés si no tiene escuela durante el verano?
Fomentar el juego libre, la socialización y la actividad física puede ayudar a reducir el estrés. Además, establecer momentos de descanso y asegurarse de que tu hijo tenga suficiente tiempo al aire libre son excelentes formas de reducir la ansiedad y mejorar el bienestar emocional.
Mi gran vocación siempre ha sido trabajar con población infanto-juvenil en Sevilla. Mi objetivo profesional es dar las herramientas necesarias para mejorar la calidad de vida, siempre desde la cercanía, la comprensión y la empatía, al sentir de primera mano el trabajo y esfuerzo que hay detrás de cada menor y su núcleo familiar.
Mi forma de trabajar con los más pequeños siempre es de una manera lúdica y cercana, en la que cada juego tiene su objetivo terapéutico. Con los adolescentes, baso mi terapia en crear un espacio seguro y de confianza ya que es fundamental para poder abarcar cualquier dificultad.
Titulación:
• Grado de Psicología por la Universidad de Sevilla (US).
• Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad Loyola)
• Máster en Intervención Psicológica en Infancia y Adolescencia (Universidad Loyola).
• Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la - • Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).
• Miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental.

