6 min. de lectura – Por: Paula Montilla Pérez

Bullying – Acoso escolar Causas y sus síntomas en las personas
Según Olweus (1998), pionero en la investigación contra el acoso escolar, define bullying como una acción negativa e intencionada que posiciona a las víctimas en situaciones donde difícilmente van a salir por ellas mismas. El acoso escolar es una persecución física y psicológica desde un alumno/a (agresor) hacia otro/a (víctima) que se mantiene en el tiempo y provoca importantes consecuencias negativas en la víctima.
Señales que nos avisan de que mi hijo\a puede estar sufriendo bullying o acoso escolar
- Tiene miedo de ir a la escuela.
- Tiene miedo de ir y volver caminando o coger el autobús escolar.
- Regresa a casa sin libros o sin algunas pertenencias o con la ropa dañada.
- Presenta heridas o hematomas que no puede explicar.
- Tiene pocos o ningún amigo o amiga para pasar su tiempo libre.
- No le gusta salir al recreo.
- Pérdida de interés en las tareas escolares.
- Disminución de su rendimiento escolar y bajada de notas.
- Se muestra triste, malhumorado e irascible.
- Frecuentemente dice tener dolores de cabeza o de estómago.
- Tiene problemas para dormir y sufre pesadillas.
- Pérdida de apetito o sobreingesta de comida
Manifestaciones del bullying
Cuando pensamos en el bullying nos imaginamos un grupo de personas agrediendo físicamente a una víctima, pero el bullying puede tener otras manifestaciones que suelen pasar más desapercibidas por los adultos al ser mucho más sutiles. Dentro de las manifestaciones del bullying podemos encontrar:
- Violencia Física: agresiones, abusos, agobiar a otras personas, bromas físicas, coaccionar, obligar a hacer, cosas desagradables, arrojar cosas.
- Violencia Verbal: insultos, gritos, difundir falsos rumore, poner motes, hacer chistes ofensivos, amenazas, etc
- La violencia verbal puede ser indirecta y estar dirigida a familiares u amigos con el fin de perjudicar a la víctima.
- Violencia Psicológica: humillar, excluir de actividades, aislar, escribir cosas insultantes en las paredes, perseguir, enviar mensajes ofensivos (los cuales pueden ser anónimos),e-mails o llamadas telefónicas (amenazantes, ridiculizantes, intimidantes, vulgares), robos, daño de objetos personales, intimidación, miradas amenazadoras.
Las excusas más usuales que buscan los maltratadores para acosar a la víctima son: - Raciales: “él es negro”, “ella es árabe”.
- Estatus económico: “él es pobre”, “ella no tiene un móvil nuevo”.
- Orientación sexual, real o percibida: “este tiene pluma”, “ella es lesbiana”.
- Sexualidad: “ella es virgen”, “ella es fácil”.
- Características físicas: “él es gordo”, “ella es baja”.
- Estatus social dentro del grupo: “el es un empollón” “ella es fea”.
Las consecuencias que va a tener el acoso escolar o bullying en la persona que lo padece pueden ser muy variadas, y van a depender, entre otros factores, de la duración, el grado de violencia y humillación, las características personales de la víctima, el apoyo que perciba, etc
Algunas consecuencias pueden ser: - Trastornos de ansiedad
- Depresión,
- Baja autoestima
- Autolesiones
- Deterioro del rendimiento escolar
- Trastornos del sueño.
Tipos de bullying que puede sufrir mi hijo\a
- Bullying Verbal: Insultos, burlas o amenazas verbales.
- Bullying Físico: Agresiones físicas como golpes, empujones o robo de pertenencias.
- Bullying Social: Exclusión, difusión de rumores o manipulación social.
- Ciberbullying: Acoso a través de medios electrónicos como internet o redes sociales.

¿Qué puedo hacer como padre o madre ante el acoso escolar y el ciberacoso?
- Observa al niño o la niña:
Esté atento a los cambios de humor y de comportamiento, la motivación al estudio, frecuentes enfermedades leves como dolor de estómago o jaquecas. - Escuche y dialogue:
Los niños y las niñas casi nunca mienten en estos temas. Es importante escuchar lo que ha vivido y cómo se siente, sin juzgarle. - Mantenga la calma:
Es importante estar sereno y adoptar una actitud de comprensión y atención, transmitiendo seguridad y tranquilidad. - Dígale que no es culpable:
Todas las personas tenemos derecho a ser protegidas contra cualquier forma de violencia y a ser tratados con respeto. - Refuerce su autoestima:
Reconozca sus capacidades, habilidades y el esfuerzo por haber pedido ayuda. - Comunique la situación a la escuela:
Es importante que el centro escolar conozca la situación y mantenga una comunicación continua y de colaboración con ellos. - Dele la oportunidad de ampliar el grupo de amigos y amigas:
Las actividades fuera del centro escolar permite que se relacione con chicos y chicas de su edad. - Mantenga una buena comunicación basada en la confianza:
Esto facilitará que acuda a usted en caso de recibir algún contenido o invitación que le provoque malestar o incomodidad. - Recomiende a su hijo:
No responder a las agresiones.
En caso de ciberacoso:
— Guardar los mensajes como prueba. No tiene que abrirlos.
— Bloquear al remitente.
— A través de una página web o servicio de internet se puede poner una denuncia o ir directamente a la Policía. En todas las redes sociales se puedes hacer un click en el botón denuncia.
¿Qué es el ciberacoso?
- Mensajes desagradables o dañinos.
- Llamadas acosadoras al móvil.
- Envío de fotos hechas con el móvil y utilizadas para amenazar.
- E-mails acosadores.
- Acoso a través de chat.
- Mensajes dañinos a través de Whatsapp, Twitter u otra red social.
- Hablar mal de alguien o colgar en internet información personal.
Si crees que tu hijo/a puede estar sufriendo acoso escolar, puedo orientarte para saber el protocolo ante el acoso escolar. Además, estoy especializada en psicología infantil y psicología adolescente y puedo trabajar con tu hijo/a y darle las herramientas para superar las posibles consecuencias que haya podido sufrir.
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Mi gran vocación siempre ha sido trabajar con población infanto-juvenil en Sevilla. Mi objetivo profesional es dar las herramientas necesarias para mejorar la calidad de vida, siempre desde la cercanía, la comprensión y la empatía, al sentir de primera mano el trabajo y esfuerzo que hay detrás de cada menor y su núcleo familiar.
Mi forma de trabajar con los más pequeños siempre es de una manera lúdica y cercana, en la que cada juego tiene su objetivo terapéutico. Con los adolescentes, baso mi terapia en crear un espacio seguro y de confianza ya que es fundamental para poder abarcar cualquier dificultad.
Titulación:
• Grado de Psicología por la Universidad de Sevilla (US).
• Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad Loyola)
• Máster en Intervención Psicológica en Infancia y Adolescencia (Universidad Loyola).
• Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la - • Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).
• Miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental.

